¿Alguna vez has oído hablar del término responsabilidad civil? Aunque es un término muy común, no todo el mundo sabe con exactitud a qué se refiere. Y es que a veces puede ser abrumador intentar comprender conceptos que son ajenos a nosotros o a nuestra área de interés. Sin embargo, como miembros de una sociedad, es uno de nuestros deberes entender qué es la responsabilidad civil y cómo se maneja. Es por ello que el día de hoy nos dimos a la tarea de detallar qué es la responsabilidad civil, en qué consiste y cómo puedes reaccionar ante ella. ¡Sigue leyendo para saber más!
Empecemos por lo fundamental: la responsabilidad civil es la obligación que tenemos de reparar los daños que hemos causado. Tan sólo piénsalo, en nuestro día a día tenemos interacciones con otras personas (ya sea familiares, amigos o compañeros de trabajo) que, de una forma u otra, acaban integrándonos a una comunidad. Para que esta comunidad funcione de manera adecuada, tenemos derechos y obligaciones que nos ayudan a convivir de una manera más sana. La responsabilidad civil es eso: la capacidad de responder a nuestros actos y las consecuencias que tienen sobre los demás.
Para dejar más en claro esta definición, analicemos un ejemplo que podría suceder en nuestras vidas diarias: imagina que vas manejando por la calle como cualquier otro día y por un descuido menor te impactas con otro auto. Como tú fuiste el responsable del choque, es tu obligación pagar los daños que pudieran haber sido ocasionados en el vehículo o a los pasajeros. Este es uno de los ejemplos más sencillos de responsabilidad civil.
Ahora que conocemos el concepto es de vital importancia mencionar que existen dos tipos de responsabilidad civil , estos se dividen dependiendo de quién fue quién causó el daño:
Al contrario de lo que se pudiera pensar, no forzosamente debe haber un contrato de por medio para poder aplicar la responsabilidad civil. Todos los ejemplos que hemos utilizado hasta ahora serían considerados responsabilidad civil sin contrato o, si queremos llamarlo por su terminología formal, responsabilidad civil extracontractual. Es importante que mencionemos esto ya que hay situaciones en las que aunque no haya un contrato, la responsabilidad civil puede ser aplicada. No obstante, también existen diferentes tipos de daños que debemos conocer:
Existen muchos escenarios en los que se podría aplicar la responsabilidad civil, ya que como mencionamos al inicio, ser responsables de nuestros actos y asumir las consecuencias de ellos son la base para una sociedad pacífica y estable. Sin embargo, en algunas situaciones muy específicas la responsabilidad civil puede no aplicarse. Aquí te dejamos los casos considerados por la ley:
Sabemos que situaciones como las que hemos mencionado a lo largo de este blog pueden ocurrir en cualquier momento. Por ello, es importante prevenir y tener conocimiento de este tema. Las situaciones en las que podemos estar expuestos a dañar a otra persona o sus pertenencias involuntariamente son abundantes en la cotidianidad, así que debemos tener presente que en la mayoría de estos casos tendremos que compensar por el daño. Ahora la pregunta que surge es ¿cómo puedo protegerme de estas situaciones? La respuesta, para nuestra suerte, es sencilla, un seguro es siempre la mejor opción, ya que sin importar las circunstancias, sabrás que estás protegido y los gastos por un posible accidente serán cubiertos gracias a tú previsión. Existen dos opciones que pueden ser muy funcionales para ti dentro de este rubro de seguros.
La primera de ellas es el seguro general o profesional de responsabilidad civil; este tipo de seguro normalmente es contratado por empresas de distintos giros como lo son salud, hotelería o construcción. Son utilizados para poder proteger a la empresa o al profesionista de algún acto que afecte a sus clientes. Este tipo de responsabilidad podría considerarse directa al tratarse de un profesionista o bien indirecta al tratarse de un equipo de trabajo.
Por otro lado, también existe la opción de contar con otro seguro que incluya responsabilidad civil, por ejemplo, los seguros como los de casa y automóvil ya cubren los daños por responsabilidad civil. En algunas empresas de seguros puedes encontrar la cobertura bajo el concepto “daños a terceros”. Aquí, debes tomar en cuenta que los accidentes en casa son muy frecuentes y es necesario saber que cuando un invitado entra en tu hogar automáticamente te vuelves responsable si la persona sufre de un accidente. Es por esto que los seguros que te mencionamos anteriormente son ideales para estar protegidos en la totalidad.
Como hemos establecido a lo largo de este blog, la responsabilidad civil abarca muchas situaciones y puede llegar a ser complicada de entender en su totalidad. Por ello, nos gustaría aclarar tres puntos clave, creados a partir de las dudas más recurrentes que nos encontramos al hablar de responsabilidad civil. Primeramente, toma en cuenta que los daños no tienen que ser catastróficos para aplicar la responsabilidad civil, en la mayoría de los ejemplos que te describimos las situaciones eran muy graves; sin embargo, las situaciones pueden tener una importancia mucho menor y aún así tendrás la responsabilidad de hacerte cargo de las consecuencias que se puedan ocasionar. Por ejemplo, si estás en la oficina y se te cae el café en la libreta de tu compañero, podría aplicar la responsabilidad civil.
En segundo lugar, debes recordar que dejar de hacer algo también puede ocasionar un daño. En la rama legal se le conoce como omisión, que es cuando una persona dejó de hacer algo y esto ocasionó un daño a otra persona. Por ejemplo, si un enfermero que está cuidando a un paciente olvida darle un medicamento que necesitaba. Esta omisión ocasiona responsabilidad civil y por ello debe de haber una solución al daño.
Y por último, no podemos dejar de enfatizar que no es necesario tener un contrato para que exista la responsabilidad civil. Como mencionamos anteriormente, el hecho de que no exista un contrato no anula la responsabilidad que tenemos con los demás. El ejemplo más claro de esto sería un choque automovilístico; en un accidente como este los conductores no tienen un contrato entre ellos donde se especifique qué sucede si hay un choque, es por esto que se aplica la responsabilidad civil por el daño a la propiedad y a la persona.
Ahora que conoces con mayor claridad el significado de responsabilidad civil, cuándo se aplica y cuándo se deja de aplicar, podrás mantenerte seguro y protegido ante cualquier situación que se presente. Recuerda que prevenir te ayudará a evitar muchas de estas situaciones. Por ello, te recomendamos verificar todos los beneficios que te puedo dar un seguro y corroborar cuál es la mejor opción para ti con tu asesor de confianza.
—Seguros El Potosí